HISTORIA
Jaime I la recuperó a cambio de Tierga en 1267 e instituyó la baronía de Híjar para su hijo natural Pedro Fernández de Ixar. En 1483 los RR.CC. elevaron el senorío de Híjar a ducado. En 1708 Felipe V le concedió el título de Muy Noble y Leal Villa. Durante la Guerra civil permaneció el municipio fiel al gobierno de la II República hasta 1938 que fue tomada por las tropas nacinalistas. La historia y los restos que quedan de ella permiten una visita a Híjar recorriendo tres sectores.
El recinto de Mellah o Barrio Judio
Se conserva bien en un arrabal que se cierra sobre la plaza de san Antón, dónde se sitúa la sinagoga - de finales de la Edad Media- hoy convertida en ermita de San Antón.

La imprenta
Entre la comunidad judía de Híjar se desarrolló una de las primeras imprentas de aragón. Pocas ciudades espanolas precedieron a Híjar en la implantación del arte tipográfico. En 1485 bajo el patrocinio del primer duque de Híjar, abría sus puertas el primer taller impresorio. Fue fundado por tres socios: Elieser ben Alantansi, Salomón ben Maimon Zalmati y Abraham ben Isaac ben David, judíos conversos. Se conocen cinco incunables salidos de las prensas de Híjar, La contemplación de los libros revela riqueza de materiales, al tiempo que pericia y buen gusto de su estampador. Se caracteriza por sus ediciones en caracteres hebreos, cuadrados y rabícos, notablemente bellos. Se encuentran además en los libros de Híjar iniciales grabadas en madera y otros adornos del mismo carácter. Todos los libros salidos de este establecimiento presentan la marca del impresor: un león rampante solo, o el mismo león combatiendo a un caballo...

El Barrio Morisco
Desde la carretera vieja, hasta el barrio de San blas, extendido sobre un pequeno valle, con la mezquita, después iglesia de la Magdalena. En esta parte del recorrido se aprecian edificios civiles como la casa del Justicia en la misma plaza de San Blas.

El Barrio Cristiano
Desde la capilla de la Virgen de Arcos hasta el puente, por la falda del castillo-alcázar. Es la zona que conserva más arquitectura civil, destaca la Abadía y la casa del barón de Ara entre otras. En el recorrido encontramos además: La iglesia parroquial de Santa María la Mayor , una de las obras maestras del mudéjar en la provincia. La capilla abierta de la Virgen de arcos, una de las más singulares de la comarca, configurando un bello rincón en la plaza de la Parroquia. La capilla de Santa Ana sustentada por un arco rebajado, en un portillo de la muralla que da acceso a la calle Mayor.

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